
Pienso en la necesidad que tenemos continuamente de comunicarnos aunque no tengamos mucho que decir en realidad. Siento que al escribiros esta noche, trato de lanzar mi mensaje de soledad en esta enorme botella llamada internet. Es una sensación similar, escribo sin saber a dónde ni a quién llegará mi mensaje.
Está amaneciendo. Voy a hacer café y a prepararme para empezar un nuevo día. Gracias por recoger mi mensaje...