Allí, pude relajarme unos días y desconectar de la rutina diaria saliendo a comer por la zona, de compras, tomando el sol, regando plantas, siguiendo la Eurocopa y sobre todo, disfrutando de la compañía de Antonio -orgulloso de su plantación de tomates y sus rosales- jeje...
También tuvimos tiempo para hacer algo de turismo por Guadalajara, -ciudad que no conocía- y visitar los monumentos más típicos de la zona. Aquí estoy en el Palacio del Infantado y en el Panteón de la Duquesa de Sevillano , que fueron los monumentos que más me impactaron...